La Fundación Fuerza Eva fue formalmente constituida en el año 2017 como una respuesta solidaria en defensa de los derechos de las víctimas del conflicto armado que ha afectado el territorio de Nariño a lo largo del tiempo. Sin embargo, esta fundación comenzó su labor de manera informal desde el año 2015, cuando ya realizaba trabajos sociales dirigidos a mujeres que se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido a diversos motivos, siendo el conflicto armado la causa más común en la mayoría de los casos.
Desde entonces, la fundación ha trabajado en brindar asesoramiento y acompañamiento a los actores locales, como las alcaldías municipales, y ha entregado ayudas alimentarias a los hogares más vulnerables de los municipios visitados. También ha colaborado con entidades municipales en actividades como jornadas de salud y asistencia jurídica. A lo largo de su trayectoria, la fundación ha podido identificar distintos tipos de violencia, especialmente la que se ejerce contra las mujeres, lo cual ha permitido establecer rutas de apoyo tanto por parte de la fundación como por parte de las instancias responsables de actuar dentro del marco legal en cada municipio.
La violencia de género
La violencia de género es otro desafío importante en Nariño.
Según el Durante el Observatorio de Género de Nariño (2020), durante el período de 2015 a 2019, se reportaron 3.821 casos de violencia contra las mujeres en el ámbito familiar, con una distribución significativa que afecta a niñas, adolescentes y mujeres adultas mayores. La violencia física y psicológica son las formas más comunes de agresión reportadas. Además, se registraron 10.779 casos de violencia de pareja, siendo las mujeres las principales víctimas en el 89,6% de los casos
Entre los años 2015 y 2019, el
89,6%
de los casos de violencia de pareja, fue contra una mujer.
(Observatorio de Género de Nariño, 2020)
Estructura Organizativa
En la cúspide de la estructura se encuentra la Asamblea General, conformada por los miembros fundadores y colaboradores. Este órgano es el máximo responsable de la toma de decisiones. Es
en este espacio donde se definen las políticas y acciones estratégicas de la fundación.
Para llevar a cabo su labor, la fundación cuenta con una estructura organizativa, reflejada en su organigrama (Figura 1).
La Junta Directiva asume la responsabilidad de la gestión y dirección estratégica de la fundación. Está compuesta por miembros clave que aportan su experiencia y conocimiento en áreas relevantes, como la igualdad de género, la participación política, la educación y economía del cuidado. La Junta Directiva tiene la tarea de establecer los objetivos y metas de la fundación, así como supervisar su implementación y evaluar los resultados obtenidos. En estrecha colaboración con la Revisoría Fiscal, garantiza el cumplimiento de las normativas y el manejo responsable de los recursos financieros.
Figura 1 - Fundación Fuerza Eva
La economía del cuidado
En lo que respecta a la economía del cuidado, las mujeres en Nariño se enfrentan a una carga desproporcionada de trabajo no remunerado. Según datos estadísticos proporcionados por el Observatorio de Género de Nariño (2020), se estima que las mujeres que desempeñan actividades de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado dedican un promedio de 54,7 horas semanales a estas labores, mientras que los hombres solo destinan 24,9 horas, lo cual revela una brecha significativa.
Para el año 2022, las mujeres de Nariño perciben, en promedio,
23%
menos salario que un hombre.
(DANE, GEIH, 2023)
Nuestro plan estratégico
El primer paso crucial en la construcción del plan estratégico de la Fundación Fuerza Eva fue la
elaboración del árbol de competencias. Este proceso permitió identificar y analizar las competencias técnicas, financieras y organizativas de la organización. Las competencias técnicas,
relacionadas con el conocimiento y las habilidades específicas, fueron evaluadas en función de los proyectos que la fundación llevaba a cabo
Línea de tiempo de construcción el plan estratégico (Figura 2).
Con el árbol de competencias como base, la fundación avanzó hacia la definición de su visión y misión. La visión establece un conjunto de aspiraciones concretas que la fundación busca alcanzar en el futuro. Se tuvieron en cuenta algunas oportunidades identificadas en el árbol de competencias para visualizar el camino hacia el cual se dirigía la fundación. Por su parte, la misión definió la identidad organizacional actual y el propósito central de la fundación.
El siguiente paso en el proceso fue el diagnóstico estratégico, que se llevó a cabo mediante las matrices de evaluación de factores externos e internos. La Matriz de Evaluación de Factores Externos (MEFE) permitió comprender y evaluar los aspectos externos que podrían afectar el crecimiento de la organización. Se analizaron dimensiones económicas, legales, políticas, demográficas, ambientales, culturales y tecnológicas, con el objetivo de identificar oportunidades y amenazas. De manera complementaria, la Matriz de Evaluación de Factores Internos (MEFI) evaluó la información interna de la fundación, identificando fortalezas y debilidades en áreas
Figura 2 - Fundación Fuerza Eva


